Cine

El Cine como fuente documental para  el estudio de la Historia

Desde el punto de vista didáctico e historiográfico han surgido también diversos estudios sobre las relaciones entre cine e historia, que se remontan a los estudios del historiador Marc Ferro de la Escuela de Annales. Para empezar, haremos unas breves reflexiones siguiendo a José María Caparrós Lera fundador del Centro de Investigaciones Film-Historia[1] y de la revista del mismo nombre.

Caparrós ha publicado una treintena de libros diversos sobre el cine y la historia, sobre cine español durante la República, la guerra, el franquismo o la democracia, sobre cine europeo o, más específico, sobre el reflejo en el cine de   la guerra de Vietnam o la cuestión irlandesa. En 1983 fundó el Centre d´Investigacions Film-Història en la Universidad de Barcelona, que edita una revista desde 1991 que ahora es digital[2]. En la línea de sus maestros Ferro (de Annales) y Sorlin, el grupo considera que  todas las películas son históricas en el sentido de que retratan más el contexto en el que han sido realizadas que el referente histórico que intentan construir, de aquí se plantea el cine como testimonio histórico, como reflejo de las mentalidades históricas contemporáneas. Y además, pueden ser un medio didáctico para enseñar historia.La corriente en la que se incluye al Dr. Caparrós es la denominada Historia contextual del cine, en la que se encuentran, además de los mencionados, a Rosestone y Ángel Luis Hueso.

Otro  libro pionero en la investigación sobre el valor educativo de las relaciones entre cine e historia es el de Fernández Sebastián: Cine e historia en el aula, Madrid, Akal, 1989.Las “lecciones de historia” que pueden obtenerse de las producciones cinematográficas son de dos tipos: una aproximación a los acontecimientos, personajes y problemas que constituyen el argumento, que será más o menos acertada en función de la seriedad, del respeto histórico y veracidad con la que se haya realizado el film; pero además la película es siempre una fuente de información sobre el momento en que fue realizada; su éxito o fracaso comercial también nos dicen mucho de la opinión pública.

De todas formas, aunque el cine abre perspectivas nuevas sobre lo que una sociedad confiesa de sí misma y sobre los que niega, lo que deja entrever es parcial y lagunario y sólo resulta útil para el historiador mediante una confrontación con otras formas de expresión”[3]

[1]  En el recurso Historia contemporánea y cine puedes conocer con más detalle el proyecto Film-historia

[2] www.pcb.es/filmhistoria

  • [3] Sorlin, P.: Sociología del cine. La apertura para la historia del mañana. México, FCE, 1985, p. 43
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